Actitudes de un gerente que favorecen el clima laboral

Expertos en recursos humanos afirman que, para que las organizaciones empresariales prosperen, es elemental forjar un buen clima laboral. Por esa razón, resulta fundamental que el ámbito de trabajo sea ameno e inspirador para todos.

El gerente debe mantener actitud optimista, confiable, habilidades para solucionar problemas, integridad, destrezas para atención al cliente, motivación personal, saber trabajar en equipo, mantener la calma en distintas situaciones de conflicto o estrés, y por último debe tener habilidad en liderazgo.

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Lo que debería hacer un gerente

  • Escuchar: es la única manera en que se conseguirá adquirir ideas para mejorar el desempeño en las diferentes áreas y sabrá reconocer los problemas, las personas que restan valor a la organización y todos aquellos elementos que impiden el buen funcionamiento de la empresa en sus distintos niveles.
  • Fomentar el respeto: es muy importante promover la tolerancia, el respeto y la armonía entre el personal.
  • Manejar adecuadamente las crisis: cuando hay dificultades en la empresa, conservar la calma, el orden y el entusiasmo es esencial para el clima laboral. Ofrecer la información que el personal requiere, transmitir los mensajes adecuadamente y demostrar seguridad en el manejo del problema, favorecerán al ambiente de la compañía.
  • Unir a sus empleados y ganar su confianza: agradecer a las personas de su equipo por su labor y reconocer sus aciertos, lo que alentara a otros a hacer lo mismo y se sentirán plácidos de acudir al gerente cuando tengan dudas, ideas o inquietudes.
  • Tomar en cuenta al personal: si se tendría que realizar un cambio en algún departamento, es recomendable preguntar a los trabajadores sobre el mismo, o si algo no está marchando como debería, cuestionar a la personas sobre las razones y solicitar que planteen soluciones.

¿Cómo ser un buen gerente?

El gerente debe ser una persona estratega, que tenga la destreza de orientar a su equipo y de planear en todo momento. Además, ha ser una persona que se enfoque en los logros y resultados de lo planificado. Sin duda alguna, debe conocer a la perfección todo sobre la empresa y el área donde está trabajando.

Entre sus obligaciones esta saber delegar, es decir, crear confianza entre sus trabajadores y saber elegir a su equipo de trabajo, es elemental que cree confianza con su equipo, con los clientes y proveedores. Ha de ser una persona con disposición y muy organizada, debe tomar las decisiones de una manera imparcial y no dejarse llevar por las emociones y por último, debe tener una buena actitud, ser positivo y optimista aunque este en los peores momentos.

Claves básicas que favorecen el clima laboral

Comunicación efectiva

La comunicación es la piedra angular de cualquier relación, ya sea personal o profesional. En el entorno laboral, una comunicación efectiva es crucial para garantizar que todos los miembros del equipo estén alineados con los objetivos de la empresa y comprendan claramente sus roles y responsabilidades. Un gerente efectivo debe ser un comunicador hábil, capaz de transmitir información de manera clara y concisa, y de escuchar activamente las preocupaciones y sugerencias de los empleados.

La comunicación abierta y transparente crea un ambiente de confianza y colaboración en el lugar de trabajo, lo que facilita la resolución de problemas y promueve la innovación. Los gerentes deben estar disponibles para sus empleados y fomentar un ambiente donde se sientan cómodos compartiendo sus ideas y preocupaciones. Esto no solo fortalece la relación entre el gerente y el equipo, sino que también puede generar nuevas perspectivas y soluciones creativas para los desafíos empresariales.

Delegación adecuada

La delegación de tareas y responsabilidades es una habilidad clave que todo gerente debe dominar. Sin embargo, delegar de manera efectiva va más allá de simplemente asignar tareas a los miembros del equipo. Implica identificar las fortalezas y habilidades individuales de cada empleado y asignarles responsabilidades que les desafíen y les permitan crecer profesionalmente.

Una delegación adecuada no solo alivia la carga de trabajo del gerente, sino que también empodera a los empleados y les ofrece la oportunidad de desarrollar nuevas habilidades y asumir un mayor nivel de responsabilidad. Al confiar en su equipo y permitirles tomar decisiones autónomas, el gerente fomenta un sentido de propiedad y compromiso que contribuye a un clima laboral positivo y productivo.

Formación y desarrollo profesional

El aprendizaje continuo y el desarrollo profesional son aspectos fundamentales para mantener a los empleados comprometidos y motivados en su trabajo. Los gerentes deben invertir en programas de capacitación y desarrollo que ayuden a los empleados a adquirir nuevas habilidades y conocimientos relevantes para su trabajo.

La formación y el desarrollo profesional no solo benefician a los empleados, sino también a la empresa en su conjunto. Los empleados capacitados y bien formados son más productivos, eficientes y están mejor preparados para enfrentar los desafíos cambiantes del mercado. Además, la inversión en el desarrollo de talento interno puede ayudar a reducir la rotación de personal y atraer y retener a los mejores talentos en la organización.

Reconocimiento del esfuerzo

El reconocimiento del esfuerzo y los logros de los empleados es fundamental para mantener su motivación y compromiso en el trabajo. Los gerentes deben ser proactivos en reconocer y celebrar los éxitos individuales y de equipo, ya sea a través de elogios públicos, incentivos financieros o oportunidades de crecimiento profesional.

El reconocimiento del esfuerzo no solo refuerza el sentido de valía y pertenencia de los empleados, sino que también promueve una cultura de aprecio y gratitud en toda la organización. Cuando los empleados se sienten valorados y reconocidos por su trabajo, están más motivados para desempeñarse al más alto nivel y contribuir al éxito general de la empresa.

Creación de equipos efectivos:

La colaboración y el trabajo en equipo son fundamentales para el éxito en el entorno empresarial actual. Los gerentes deben fomentar un ambiente donde se valore la diversidad de opiniones y se promueva la colaboración entre diferentes equipos y departamentos.

La creación de equipos efectivos implica identificar las fortalezas individuales de cada miembro del equipo y fomentar un ambiente donde todos se sientan valorados y respetados. Los gerentes deben promover la comunicación abierta y la resolución de problemas en equipo, y brindar oportunidades para el desarrollo de habilidades de trabajo en equipo.

Optimismo en situaciones críticas

El optimismo es una cualidad invaluable en un líder, especialmente durante momentos de crisis y desafíos empresariales. Los gerentes deben ser capaces de mantener la calma y transmitir confianza a sus equipos, incluso cuando enfrentan obstáculos significativos. En lugar de sucumbir al pánico o la desesperación, un líder optimista ve las dificultades como oportunidades para aprender y crecer.

Durante situaciones críticas, como recortes presupuestarios, cambios en la dirección estratégica o crisis económicas, los gerentes deben ser capaces de mantener la moral de su equipo y mantener el enfoque en los objetivos a largo plazo de la empresa. Comunicar una visión positiva del futuro y ofrecer apoyo emocional a los empleados puede ayudar a reducir el estrés y la ansiedad, y promover un sentido de unidad y determinación en todo el equipo.

Determinar tareas y funciones concretas a cada puesto:

La claridad en cuanto a las responsabilidades y expectativas laborales es esencial para el éxito individual y organizacional. Los gerentes deben ser capaces de definir claramente las tareas y funciones específicas de cada puesto de trabajo, asegurándose de que los empleados comprendan lo que se espera de ellos y cómo su trabajo contribuye al éxito general de la empresa.

Establecer objetivos claros y medibles para cada puesto de trabajo ayuda a alinear las expectativas y a mantener a los empleados enfocados en las actividades que generan el mayor impacto. Además, proporcionar retroalimentación regular y constructiva sobre el desempeño de los empleados ayuda a mantenerlos motivados y comprometidos con su trabajo.

Hacer seguimiento del rendimiento

El seguimiento del rendimiento es una herramienta importante para identificar áreas de mejora y reconocer los logros de los empleados. Los gerentes deben establecer sistemas de evaluación efectivos que les permitan monitorear de cerca el desempeño de su equipo y proporcionar retroalimentación oportuna y relevante.

El seguimiento del rendimiento puede tomar muchas formas, desde revisiones de desempeño regulares hasta métricas de rendimiento específicas para cada puesto de trabajo. Independientemente del método utilizado, es importante que los gerentes sean consistentes y justos en su enfoque, y que utilicen los datos recopilados para identificar oportunidades de desarrollo y reconocer los logros individuales y de equipo.

Implantar objetivos e incentivos:

Establecer objetivos claros y proporcionar incentivos adecuados es fundamental para motivar a los empleados y promover un rendimiento excepcional. Los gerentes deben trabajar con sus equipos para establecer objetivos desafiantes pero alcanzables que estén alineados con los objetivos estratégicos de la empresa.

Además de establecer objetivos, los gerentes deben proporcionar incentivos significativos que motiven a los empleados a alcanzar su máximo potencial. Estos incentivos pueden incluir bonificaciones financieras, reconocimiento público, oportunidades de desarrollo profesional o beneficios adicionales, dependiendo de las necesidades y preferencias de los empleados.

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