Volver a las aulas, a distancia
4 Febrero, 2010 - Aprender online da mayores resultados
Si eres de los que merendaban el bocata de Nocilla y mirabas Barrio Sésamo, seguramente escuchaste a tu madre aquello de: “deja la caja tonta y ponte a estudiar”. Veinte años después, y con un salto tecnológico considerable, hablamos de la caja menos tonta. De la que tiene dentro las herramientas que nos ofrecen estudiar online.
Los adultos intentamos organizarnos el día a día para aprovechar al máximo las horas de lucidez mental antes de caer rendidos al sofá. Tenemos esta desventaja sobre los más jóvenes y los niños, que viven una vida orientada principalmente a aprender, a crecer y a formarse. Los adultos, con más responsabilidades, buscamos la manera de no dejar de lado el seguir aprendiendo. No es una tarea difícil, es una tarea “online”.
Los estudios a distancia han ido echando camino hacia “lo digital” y más concretamente hacia métodos de aprendizaje a través de Internet. Actualmente, pocas son las empresas de formación que no han empezado su andadura hacia este terreno. Y también nosotros, en nuestro día a día, también “echamos mano” a Internet para simplificar tareas: encontrar información, comprar, comunicarnos con los demás, etc. ¿Por qué no aprovechar el ordenador y el módem para actualizar nuestra formación y ser mejores en el trabajo?
Puede que sorprenda a muchos pero, según la Oxford University Press, los adultos que estudian “en línea” tienen un 9% más de probabilidades de éxito. La adaptación al ritmo de vida, la colaboración entre usuarios/estudiantes y la disposición de materiales de ayuda gratuitos son sus grandes bazas. Estudias desde tu casa, organizándote tu tiempo libre, y tienes la posibilidad de compartir conocimientos con compañeros y profesores. La sensación de distancia desaparece con las nuevas tecnologías, y tienes herramientas para aprender a tu gusto.
El estudio de la Universidad Oxford arroja además una previsión bastante optimista hacia el aprendizaje electrónico: en 10 años se estima que la formación para adultos será mayoritariamente a través de sistemas conectados a la Web. Es obvio: la juventud y los niños de hoy, han nacido “en lo digital”, conocen las cosas y las comparten gracias a Internet y los móviles, principalmente.
Las herramientas de las que dispone un estudiante en su ordenador son muchas y de gran ayuda. La RAE, por ejemplo, tiene un diccionario gratuito a disposición de todos los internautas. La Wikipedia, a pesar de su falta de rigor académico, es una enciclopedia de libre acceso construida por millones de usuarios en todo el mundo. Wordreference, que parte de la iniciativa privada de un señor llamado Michael Kellogg, es actualmente la meca de los diccionarios de idiomas. En definitiva, el número de opciones para encontrar la información necesaria es extraordinaria.
Cada vez se nos hacen menos raros conceptos como “campus “virtual”, “tutor virtual”, “foro”, “intercambio de archivos”, etc. Nos familiarizamos con este sistema de aprendizaje desde el ocio al negocio. El ordenador está presente en nuestras vidas en un Facebook o en un Excel. Dar el paso hacia la enseñanza a distancia a través de la Red es un paso muy pequeño.
Los adultos intentamos organizarnos el día a día para aprovechar al máximo las horas de lucidez mental antes de caer rendidos al sofá. Tenemos esta desventaja sobre los más jóvenes y los niños, que viven una vida orientada principalmente a aprender, a crecer y a formarse. Los adultos, con más responsabilidades, buscamos la manera de no dejar de lado el seguir aprendiendo. No es una tarea difícil, es una tarea “online”.
Los estudios a distancia han ido echando camino hacia “lo digital” y más concretamente hacia métodos de aprendizaje a través de Internet. Actualmente, pocas son las empresas de formación que no han empezado su andadura hacia este terreno. Y también nosotros, en nuestro día a día, también “echamos mano” a Internet para simplificar tareas: encontrar información, comprar, comunicarnos con los demás, etc. ¿Por qué no aprovechar el ordenador y el módem para actualizar nuestra formación y ser mejores en el trabajo?
Puede que sorprenda a muchos pero, según la Oxford University Press, los adultos que estudian “en línea” tienen un 9% más de probabilidades de éxito. La adaptación al ritmo de vida, la colaboración entre usuarios/estudiantes y la disposición de materiales de ayuda gratuitos son sus grandes bazas. Estudias desde tu casa, organizándote tu tiempo libre, y tienes la posibilidad de compartir conocimientos con compañeros y profesores. La sensación de distancia desaparece con las nuevas tecnologías, y tienes herramientas para aprender a tu gusto.
El estudio de la Universidad Oxford arroja además una previsión bastante optimista hacia el aprendizaje electrónico: en 10 años se estima que la formación para adultos será mayoritariamente a través de sistemas conectados a la Web. Es obvio: la juventud y los niños de hoy, han nacido “en lo digital”, conocen las cosas y las comparten gracias a Internet y los móviles, principalmente.
Las herramientas de las que dispone un estudiante en su ordenador son muchas y de gran ayuda. La RAE, por ejemplo, tiene un diccionario gratuito a disposición de todos los internautas. La Wikipedia, a pesar de su falta de rigor académico, es una enciclopedia de libre acceso construida por millones de usuarios en todo el mundo. Wordreference, que parte de la iniciativa privada de un señor llamado Michael Kellogg, es actualmente la meca de los diccionarios de idiomas. En definitiva, el número de opciones para encontrar la información necesaria es extraordinaria.
Cada vez se nos hacen menos raros conceptos como “campus “virtual”, “tutor virtual”, “foro”, “intercambio de archivos”, etc. Nos familiarizamos con este sistema de aprendizaje desde el ocio al negocio. El ordenador está presente en nuestras vidas en un Facebook o en un Excel. Dar el paso hacia la enseñanza a distancia a través de la Red es un paso muy pequeño.



