¿Vas a dejar tu trabajo? Hazlo de manera elegante

22 Septiembre, 2009 - Consejos para preparar tu baja voluntaria en la empresa

Se acabó el poner excusas para desaparecer a la hora de la comida. Salir en punto del trabajo para cambiarte de ropa, como si fueras Superman. Después de algunos procesos de selección “en secreto”, has conseguido encontrar un nuevo trabajo, seguramente mejor que el actual en cuanto a condiciones profesionales y económicas. Y toca decir adiós, no sólo a los compañeros, sino también a tus responsables. Tanto si has estado a gusto o a disgusto en la empresa que abandonas, intenta tener una despedida lo más correcta posible.

¿Por qué? Pues en primer lugar, para demostrar tu profesionalidad, que sabes hacer bien las cosas. En segundo lugar, porque en muchos sectores profesionales existe el dicho de “el mundo es un pañuelo”; y el equipo que ahora abandonas puede volver a ponerse en tu camino, y no debes cerrarte puertas.

Además, no puedes renunciar sin más: existe un contrato de por medio, y tienes que seguir las condiciones de cese que se indiquen, o lo que normalmente se conoce por “baja voluntaria”. Por ejemplo, en muchos empleos debes avisar de tu marcha quince días naturales antes de abandonar tu trabajo. Este plazo dependerá del convenio de tu sector y/o del convenio de la empresa, así como de las condiciones específicas de tu contrato. Infórmate bien, porque si no cumples el preaviso establecido, podrías ver menos dinero en tu finiquito, ya que te descontarán aquellos días que no has cumplido.

El documento con el que manifiestas de forma oficial a tus responsables que quieres abandonar la empresa se llama carta de renuncia. No es que exista un modelo único para elaborar esta carta, pero sí tienes que indicar que renuncias por motivos profesionales (mejora en tus expectativas profesionales, por ejemplo), y todo de manera clara, muy breve y muy educada, sin que dé lugar a dobles interpretaciones.

Y no te queremos meter miedo, pero ante la decisión de abandonar un trabajo, lo mejor es estar informado. Si un trabajador deja voluntariamente la empresa, no tiene derecho a solicitar el paro, o recibir una indemnización (a no ser que la finalización del contrato se produzca por circunstancias justificadas). Por eso, es importante que antes de entregar la carta de renuncia en tu actual empresa hayas hablado o incluso firmado previamente las condiciones de tu nuevo trabajo. Asegúrate la jugada.

Cuando tengas tu carta redactada y revisada, prepara dos copias, y firma las dos. Cuando las entregues, una de ellas será para ti con la firma de tu superior o del departamento de Recursos Humanos. A partir de este momento, la empresa preparará tu finiquito correspondiente (lo que hayas trabajado en ese mes, la parte correspondiente de vacaciones, pagas extraordinarias, etc.), y te citará para que firmes esa documentación.

Entonces, serás libre para cumplir tus objetivos profesionales en tu nuevo puesto de trabajo. Emprende tu camino con ilusión, pero a la vez con prudencia. Y ten a mano ese modelo de carta de renuncia, porque si eres muy bueno en lo tuyo y te preparas para las necesidades del mercado, seguramente tendrás muchas más oportunidades de abandonar cualquier trabajo por uno mucho mejor.


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