Trabajar menos y mejor es posible

22 Junio, 2012 - La falta de productividad y los horarios interminables son algunos de los factores que perjudican la calidad del empleo

A la hora de compararnos con el resto de Europa, España también tiene las de perder por lo que se refiere a la productividad y la distribución de la jornada laboral. ¿Por qué no se hacen más esfuerzos para mejorar este aspecto?

En este sentido, diversos estudios revelan que los españoles trabajamos más horas que los profesionales de otros países europeos, que somos los que más tarde salimos de la oficina y que no tenemos demasiado apego a modalidades de trabajo más flexibles, como el teletrabajo o la jornada laboral flexible.

Aunque a simple vista podría parecer que estos factores son beneficiosos para el empresario, nada más lejos de la realidad. De hecho, estas condiciones laborales acaban pasando factura a la motivación de los empleados y, por lo tanto, a su productividad y rendimiento. Además, al no encontrarse a gusto en su puesto de trabajo, es más que posible que busquen nuevas oportunidades laborales que les permitan abandonar la empresa.

Sin ir más lejos, un informe reciente de la Organización Mundial del Trabajo señala que España ocupa el puesto 36 mundial en productividad, por detrás de Puerto Rico y Kuwait, y a mucha distancia de países europeos como Suecia, Finlandia, Alemania u Holanda. A la hora de justificar estos malos resultados, los expertos apuntan a la falta de implantación de las nuevas tecnologías o la rigidez de horarios.

A continuación, se indican algunos aspectos fundamentales en los que las empresas deberían incidir:

  • Apostar por el teletrabajo. Hoy por hoy, tan sólo se benefician de esta modalidad el 5% de los españoles, frente al 26% de los holandeses o al 19% de los suecos. Al igual que ocurre con la formación —que facilita el aprendizaje gracias a los cursos online—, trabajar a distancia ahorraría desplazamientos y numerosas pérdidas de tiempo.
  • Jornadas menos rígidas. Apenas el 15% de los españoles cuenta con una jornada flexible que le ayude a conciliar la vida personal y profesional.
  • Aplicar las nuevas tecnologías. Una empresa que no tenga integrados sus sistemas o herramientas de la Web 2.0 para mantener en contacto los diferentes departamentos difícilmente podrá beneficiarse de las políticas de flexibilidad o conciliación. Del mismo modo, tampoco hay que perder de vista las posibilidades que ofrecen los dispositivos móviles, en especial los smartphones.
  • Ofrecer formación a los trabajadores. Dedicar recursos a la formación continuada proporcionará a los profesionales los conocimientos, habilidades y destrezas necesarias para desempeñar su trabajo con mayores garantías y de manera más efectiva. Además, el hecho de recibir una preparación que también puede beneficiar a los profesionales en otros ámbitos (por ejemplo, los cursos de idiomas) puede servir de estímulo al empleado.

¿Qué beneficio social le pedirías a tu empresa?


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