¿Tienes una entrevista de trabajo? ¡Cuida tus gestos!

6 Julio, 2012 - Nuestra postura corporal transmite una información que, en ocasiones, puede dar al traste con la imagen que queremos proyectar

¿Sabías que sólo el 7% de la información que se comunica procede de las palabras? El resto se reparte entre la voz (38%) y el lenguaje corporal (55%). Mejorar este último aspecto resulta, pues, fundamental.Estos porcentajes se desprenden de diversos estudios llevados a cabo por el profesor de Psicología Albert Mehrabian, que evidencian la importancia de prestar atención a nuestra actitud y nuestra portura, no sólo en las entrevistas de trabajo, sino en todas aquellas ocasiones en las que deseemos dar una buena impresión.

Si cuidamos al máximo nuestra indumentaria o nuestro curriculum vitae, ¿por qué no hacer lo propio con nuestros gestos? No hay que perder de vista que este factor proporciona numerosas informaciones acerca de nosotros al seleccionador. Intenta ponerte en su piel: ¿qué pensarías de un candidato que, pese a insistir en su interés por el puesto, estuviera recostado sobre la mesa y sosteniéndose la barbilla con la mano? Seguramente, considerarías que esa persona no desea ser contratada. Igualmente importante es prestar atención a aquellos gestos que denotan mentiras, como tocarse la nariz. ¿Recuerdas la comparecencia de Nixon tras el estallido del caso Watergate?

Para superar una entrevista de trabajo, te apuntamos algunos aspectos que no debes perder de vista:

  1. Saluda al entrevistador dándole la mano firmemente (aunque sin apretar), transmitiendo seguridad. Es fundamental que mantengas el contacto visual, sonrías y que, si estás sentado, te incorpores inmediatamente. Al acabar la entrevista, repite este gesto.
  2. Mira a los ojos a tu interlocutor. No hacerlo denota desinterés, incomodidad o timidez. En cualquier caso, hay que procurar que esta postura no sea continuada, ya que esto podría ser visto como un desafío.
  3. No mires hacia abajo. Esto indica que no crees al entrevistador.
  4. Vigila tu postura corporal. Cruzar los brazos implica ponerse a la defensiva, mientras que cruzar las piernas tiende a ser sinónimo de prepotencia. Adopta una posición relajada, inclinando la cabeza hacia el entrevistador, procurando no esconder las manos y, puntualmente, haciendo el gesto de mostrar las palmas.
  5. No muevas demasiado las manos. Si estás acostumbrado a gesticular, hazlo con moderación. Evita juguetear con objetos que puedas tener al alcance (como el pelo, el reloj , un anillo o un bolígrafo), ya que eso reflejaría nerviosismo e inseguridad. Otro tanto ocurre con el hecho de morderse las uñas o tocarse la oreja.
  6. Destierra los gestos de impaciencia. Por ejemplo, golpear la mesa con los nudillos o frotarse las manos.
  7. No interrumpas al entrevistador. Quedarías como un maleducado.
  8. Contesta siempre en el mismo idioma en el que te hablen. Si no te sientes cómodo hablando en la misma lengua que tu interlocutor, pídele permiso para cambiar de idioma. Asimismo, hay que estar preparado para responder en otras lenguas si el puesto así lo requiere. ¿Qué tal optar por cursos de inglés que nos ayuden a mejorar nuestra expresión?

Tanto o más importante que estos consejos, sin embargo, es contar con una buena formación. Aprovechar el paro para estudiar será la mejor inversión para multiplicar nuestras opciones de éxito.

Ante una entrevista de trabajo, ¿cómo reaccionas?


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