Supera las resistencias a la innovación
12 Febrero, 2010 - Cómo superar los obstáculos para poner en marcha buenas ideas
¡Eureka! Tienes la gran idea que va a revolucionar, si no la humanidad, el devenir de tu empresa. ¡Tatatachaaaaan! Vale, las buenas ideas abundan. Y muy pocas se hacen realidad. ¡Meeec! Ahora te falta descubrir cómo convencer a todos de tu talento innovador y podrás gritar doblemente ¡Eureka!
Personas con espíritu innovador, las hay en todas partes y en cualquier faceta de la vida. Aguafiestas, también. Incluso ante un innovador, parece que se multipliquen. “Esto no va a salir bien”. “Si el jefe te da el sí, es que es más suicida que tú”. Tus compañeros y tus superiores te pueden desanimar hasta el extremo de convertirte en otro ficus en la oficina, perdiendo todo tu interés por ser proactivo y emprendedor.
¿Por qué tu idea debe meterse en un cajón y perder excelentes oportunidades de salir de la mediocridad? ¿Cómo podemos presentar nuestras ideas y apoyarlas para que alcancen el éxito? ¿Cómo minimizar las preocupaciones de quienes las reciben y tienen miedo a los riesgos? ¿Cómo hacer que tu jefe tenga una actitud más receptiva? Prepara tu mente, pequeño saltamontes, porque tienes cuatro retos que superar.
Resistencia 1: La ceguera
Todos están tan concentrados en otros asuntos y preocupaciones, que no tienen ojos para ver, y dan portazo a lo que no tiene relevancia en sus prioridades. Los que tienes que convertir en tus aliados son conscientes de que estamos en crisis, pero están ciegos para ver la salida hacia el cambio. Tú eres la esperanza de la tropa innovadora.
Resistencia 2: La frialdad
Golpe directo a los ojos del futuro aliado, que ahora ve la necesidad de cambio. Pero nos sigue lanzando una resistencia con armas como: “demasiados riesgos”, “esto cuesta dinero”, “tenemos otras prioridades”, “como no funcione ya podemos ir a la cola del paro”. ¿Quién dijo miedo? Pues tu jefe y tus compañeros…
¿Frustración? Para nada. Con unos sencillos cambios en tu estrategia puede llegar muy lejos y llenar de emoción sus fríos corazones. Presenta tu idea reforzada con informes, beneficios, resultados de ensayos, etc., datos objetivos que lo engrandezcan y transmitan seguridad. Hay que llevar la idea hacia el siguiente paso.
Resistencia 3: La desconfianza
Ahora que tienes su interés por tu idea, no debes dejar que noten tu cansancio. La segunda etapa te ha dejado tocado pero no se puede notar. Ahora que es necesario, tienes que dar todas las explicaciones que te pidan. Recarga tu emoción y no te quemes dando detalles. Ves al grano: cuenta tu plan en una sola frase, y prepara estrategias para los riesgos.
Resistencia 4: La relajación
¿Relajado tras las tres victorias anteriores? ¡Fiiiiirme! El error habitual del héroe en este punto de su aventura, dejar que el día a día en el trabajo y nuestra despreocupación por la gran idea hagan cambiar de opinión a nuestros aliados. Apoya tu idea en todo momento. Debes conseguir que forme parte de las prácticas de tu empresa.
Cuanto más innovadora sea tu propuesta, más resistencia tendrás que hacer caer. Sabiendo esto, no te desanimes. Hazte más listo. Sobre todo, confía en tus posibilidades y serás capaz de saltar todos los obstáculos que te ponen aquellos que no saben valorarla. Pero que seguro que acabarán haciéndolo.


