¿Son ciertas las cifras del paro que conocemos?

9 Abril, 2012 - Los criterios que se utilizan para calcular la cifra de desempleados en nuestro país hace pensar que la cifra podría ser aún más abultada

Según los servicios públicos de empleo, España tiene en este momento 4,75 millones de personas sin trabajo, dato que la encuesta de població activa (EPA) sitúa en casi 5,3 millones. Ahora bien, ¿hasta qué punto son precisas estas cifras?

De hecho, ambos sistemas de cómputo no tienen en cuenta aquellas personas que, como resultado de una escasa formación académica o su falta de experiencia, consideran improbable el hecho de encontrar un trabajo en uno de los momentos más delicados que se recuerdan para la economía. En este grupo se contarían, por ejemplo, jóvenes que están a punto de concluir sus estudios, pero que aceptarían gustosamente un trabajo relacionado con su especialidad en caso de que se lo ofrecieran. Si no lo buscan de manera activa es porque consideran que no tienen ninguna posibilidad de éxito. Otro tanto ocurre con las amas de casa, quienes nunca se han planteado lanzarse en búsqueda de un empleo (y mucho menos de inscribirse en el antiguo INEM), pero que están abiertas a posibles oportunidades laborales que puedan venir de familiares, amigos y conocidos.

Si ir más lejos, las dos fuentes oficiales mencionadas con anterioridad, la EPA (considerada como el más fiable) y los servicios públicos de empleo ya arrojan una diferencia de más de 800.000 personas. Este desajuste tiene que ver con el método de estudio: mientras que la cifra del último ámbito se computa mediante un recuento de las personas inscritas en las oficinas del paro (que excluyen a algunos colectivos, como quienes buscan un trabajo eventual o interior a las 20 horas semanales), la EPA se fundamenta en un estudio sociológico elaborado por el Instituto Nacional de Estadística con criterios que difieren del anterior. Además, en este último caso también se tienen en cuenta aquellas personas que, pese a no estar inscritas como demandantes de ocupación, buscan activamente un trabajo o bien, en el caso de los emprendedores, están dando los pasos necesarios para poner en marcha un negocio. Sin embargo, jamás se computan como parados a los estudiantes, las amas de casa o aquellos que llevan menos de cuatro semanas sin empleo en el momento de realizar la encuesta.

En cualquier caso, hay expertos que abogan por la necesidad de modificar estos criterios, ya que cada vez son más los estudiantes que buscan empleo y que se resisten a no ser considerados como parados. No obstante, los especialistas advierten de que muchos Gobiernos no están interesados en dar el paso, ya que eso implicaría engrosar aún más las cifras del paro.

Reformas laborales al margen, lo cierto es que, una de las armas más poderosas que tiene el ciudadano de a pie para combatir el desempleo es la formación. Realizar cursos para actualizar conocimientos, adquirir una formación profesional adaptada a la realidad del mercado laboral o prepararse para acceder a estudios medios o superiores (como la Universidad) puede convertirse en el mejor incentivo.

¿Alguna vez has mostrado tu desánimo en un proceso de selección?


Noticias Quecursar