Que tu jefe no te saque de quicio
14 Septiembre, 2011 - ¿Tienes un jefe exigente y estresado?
Las situaciones críticas en el trabajo pueden sacar lo peor de uno mismo. Incluso el trabajador más brillante se puede encontrar aniquilado ante un jefe al borde de un ataque de nervios. ¿Sabes cómo salir airoso de situaciones de ansiedad y tensión ante tus superiores?
Algunos de los enemigos del trabajador son el estrés, la tensión y la ansiedad. Mezclados con un jefe estresado e inseguro, son un cóctel imprevisible. Muchos achacan a la mala organización del tiempo la aparición del estrés. Las empresas deben evitar que este estrés derive en ansiedad y depresión.
La presión y la ansiedad normalmente esconden un miedo: por la incertidumbre del futuro, por el exceso de trabajo, por la falta de tiempo, o incluso por las preocupaciones cotidianas. Cualquier cambio supone una adaptación, y encontrarse con un jefe exigente y estresado que desencadena situaciones críticas también requiere su “aprendizaje”.
¿Qué podemos hacer para “calmar a la fiera”? Convertirlo en nuestro aliado, e intentar ser consciente de los detonantes de estas situaciones agobiantes:
- Separar lo urgente de lo importante
- Promover ideas que fomenten el trabajo en equipo
- Organizarnos para evitar un mal reparto del trabajo por parte del jefe
- Detectar las causas de estrés y prevenirlas
- Avisar a los de prevención de riesgos profesionales de que hay aspectos que nos estresan: el exceso de ruido, las temperaturas extremas, etc.
- Atreverse a sonreír al jefe cuando llega nervioso un lunes a primera hora
- Optimismo: es bueno para el corazón
Tratar de que tu jefe sea capaz de valorar tanto tu vida profesional como personal también es un gran reto. Y si en el seno de la empresa ya no se da una cultura abierta, transparente y que promueva la escucha empática, va a ser mucho más difícil solventar con éxito estas crisis de los mandos directivos. Sin llegar a “quemarte”, aprovecha esta situación para mejorar tus habilidades de comunicación y de trabajo en equipo.

