Profesiones de emergencia
9 Noviembre, 2009 - El trabajo que nunca pierde clientes
Un día de otoño decides salir a comprar un pollo en el supermercado. Cuando regresas a casa el frío se te ha quedado en los huesos y decides encender el radiador, después enciendes el horno para cocinar, y te sientas a ver la tele. Demasiada electricidad hace saltar el diferencial, pero cuando te acercas a arreglarlo, una descarga te sacude.
Que llegue una ambulancia a tiempo y que te atiendan a tiempo es vital.
Con cierto humor negro, los enterradores dicen que el negocio nunca se acaba. Siempre llegan clientes nuevos. Nosotros no os proponemos quitarle clientela a estos señores, pero sí hablaros de una profesión con salida laboral como es la asistencia médica.
El primero en llegar al lugar donde se lleva a cabo la emergencia es el Técnico en transporte sanitario, conocido en la profesión como “ambulanciero”. Es el primero en llegar porque es quien conduce el vehículo. La velocidad con la que llegue al sitio no tiene que ir discutida con su precisión, hay que ser un piloto de Fórmula 1 de las ambulancias para no provocar más accidentes. Pero no sólo eso, este profesional está capacitado además para evacuar pacientes, dar soporte vital a las victimas o incluso ayuda psicológica. Esto sí que es un todoterreno.
Con la ambulancia, quien también llega es el paramédico. Detecta en primer momento y da cuidados provisionales durante el transporte del paciente hacia el hospital. En España los paramédicos son enfermeros, a diferencia de otros países donde se trata de médicos especializados. La calidad de nuestros enfermeros, y los conocimientos que poseen, los convierten en unos profesionales muy valorados, incluso fuera de nuestras fronteras.
En Barcelona sucedió la siguiente anécdota: una señora salvó su vida al subir a un autobús. Una vez dentro, otra mujer le miraba fijamente, y ella, aunque algo incómoda por la sensación de ser observada por una desconocida, continuó su viaje como si nada. Cuando ya estaba a punto de llegar a su parada, la mujer le anotó unas cosas en un papel y le recomendó que le hicieran un análisis concreto. Esta mujer, que es médico, le salvó la vida.
En España sabemos formar buenos profesionales, de esto no hay duda alguna, pero desde luego somos una de las mejores “canteras” de sanitarios en el mundo. Como os decíamos, nuestros enfermeros y enfermeras tienen además una buena acogida en países extranjeros. En Inglaterra, por ejemplo, a las enfermeras que hablan el idioma de Shakespeare, les ofrecen hasta 30.000£ al año (unos 33.300€).
Así mismo, los doctores españoles son internacionalmente reconocidos por su conocimiento y diagnóstico. ¿Sería posible una doctora House como la del autobús en nuestro país? Parece ser que sí.
El sector sanitario español goza de muy buena salud, y en un momento de crisis como el actual, saber a ciencia cierta dónde despuntamos sobre la mayoría es una opción a considerar. Si quieres ser médico, enfermero o conductor de transporte sanitario, si hablas inglés o pretendes perfeccionarlo, es el momento de crecer profesionalmente.
¿Quieres saber qué te pasó después de la descarga en el diferencial? Bueno, llegó una ambulancia, y el paramédico comprobó tus signos vitales. Te llevaron al hospital. Despertaste en una camilla atendido por un enfermero/a muy amable y atractivo/a que, aunque le pediste una cita y no pudo ser, te ayudó a ver con otros ojos una profesión tan dura y hermosa como es devolver la vida a quienes estuvieron a punto de perderla.

