Los tests psicotécnicos, a examen

30 Julio, 2009 - Estos tests nos analizan, pero también se pueden estudiar y practicar para que te sea más fácil.

“¿Qué número sigue en la secuencia?” “¿Cómo te comportas en una situación de presión?” “¿Qué ficha de dominó falta para cerrar el juego?” Y así, mil preguntas a cuál más extraña. Son una muestra de las que te pueden hacer en un test psicotécnico en el proceso de selección de un trabajo, y su realización sirve para evaluar tus aptitudes, capacidades y conocimientos y analizar conductas.

Algunos los encuentran muy difíciles; para otros, sólo algunos tipos. Lo mejor: practicar y practicar para desarrollar nuestras capacidades y habilidades ante los retos de operaciones matemáticas, atención o memoria visual, por ejemplo. Y nervios: debemos intentar controlar los nervios con algún método de relajación. Y así nos podremos centrar en lo más importante, en trabajar las aptitudes presentes en los tests a través de diferentes ejercicios:

  • Aptitudes verbales: ejercicios de ortografía, sinónimos, antónimos, vocabulario, etc.
  • Aptitudes numéricas: operaciones elementales y problemas sencillos de razonamiento numérico.
  • Aptitudes de razonamiento: series de números, letras, dominós, figuras, etc.
  • Capacidad administrativa: ordenación alfabética, detección de errores, resistencia a la fatiga, etc.
  • Capacidad de retención: memoria visual, auditiva y lectora.
  • Capacidad mecánica: palancas, problemas mecánicos.

Para trabajar cada una de estas aptitudes y capacidades, lo mejor es practicar con tests que podrás encontrar en páginas webs relacionadas con las pruebas psicotécnicas, por ejemplo. Pero también es importante practicar en situaciones de tu vida cotidiana. Así, ante cada una de ellas puedes realizar las siguientes actividades:

  • Aptitudes verbales: repasa el vocabulario y las reglas ortográficas, por ejemplo palabras que guardan entre sí relación de sinonimia o antonimia, o acentuación de palabras monosílabas. Prueba a realizar pequeños juegos mentales para encontrar mentalmente sinónimos y antónimos de palabras. Usa el diccionario para resolver cualquier duda sobre el uso correcto de las palabras.
  • Aptitudes numéricas: recupera tus conocimientos matemáticos de la escuela e intenta aplicarlos a tu vida diaria. Mientras vas en transporte público, intenta hacer problemas mentales sencillos de reglas de tres, porcentajes, operaciones con decimales, etc.
  • Aptitudes de razonamiento: la lógica al poder para continuar series de letras y número, efectuar pequeñas operaciones (sumas, restas, divisiones, multiplicaciones). Se trata de encontrar la lógica implícita y aplicarla.
  • Capacidad administrativa: los ejercicios de este tipo suelen estar presentes en casi todas las pruebas psicotécnicas. Requieren mucha atención y concentración para contar símbolos, dibujos o buscar un modelo dado.
  • Capacidad de retención: se trata de trabajar la atención y la memoria para memorizar objetos, figuras o palabras, y después reproducirlos. Como el viejo juego de encontrar la pareja de una figura entre un grupo de fichas que se nos han enseñado durante poco tiempo y luego se colocan boca abajo. Fíjate en los detalles de lo que te rodea y después intenta recordarlos.
  • Capacidad mecánica: son pruebas específicas de algunos campos laborales en los que se exige destreza y habilidad.

Practica todo lo que puedas, aunque sin obsesionarte. Y preséntate a las pruebas descansado, sin problemas de sueño, y con los nervios a raya. Sigue bien las instrucciones y pon atención. Si las has preparado bien, seguramente las superarás, porque ya tienes conocimientos previos para responder.


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