Los libros tradicionales aguantan el tipo
19 Junio, 2012 - Un estudio revela que los materiales educativos impresos presentan ventajas frente a los "e-books" en el aprendizaje
Como el general Custer, morirán con las botas puestas… si es que llegan a hacerlo. A pesar del imparable crecimiento de los dispositivos móviles y los e-books, los libros de siempre no sólo resisten el tirón, sino que, además, siguen ofreciendo un valor añadido respecto a los formatos más modernos. ¿Sabes cuál?
Al menos, esto es lo que defiende un equipo de investigadores de la Universidad de Leicester (Reino Unido) y la Universidad de Toronto (Canadá). Según un estudio informe reciente que estas instituciones acaban de presentar, los materiales de formación en papel ofrecen ventajas respecto a los e-books en el aprendizaje y a la hora de asimilar las nociones adquiridas. Uno de los motivos que explicarían esta circunstancia, según uno de los participantes en el estudio, es que la lectura en pantalla resulta más lenta y menos precisa que la que se lleva a cabo sobre un documento impreso.
Otro de las sorprendentes conclusiones que desvela el estudio es que, entre las personas analizadas, aquellas que estudiaban con materiales en papel aplicaban mejor los conocimientos adquiridos que los que lo hacían con e-books. En este sentido, sus autores afirman que, a largo plazo, la lectura en formato tradicional permite recordar los contenidos estudiados de manera más fácil y rápida.
A la hora de argumentar este fenómeno, Daniel Wigdor, uno de los artífices del informe, asegura que los e-books no ofrecen estímulos físicos, que son los que realmente ayudan a memorizar la información. Además, los libros encuadernados de toda la vida permiten pasar páginas numeradas (características que no siempre se da con los formatos electrónicos), lo que ofrece más referencias espaciales. Por otro lado, el estudio también destaca que la tecnología disponible provoca que hacer marcas en los e-books (subrayados, anotaciones al margen, etc.) pueda resultar, hoy por hoy, desmotivador para los alumnos.
Por todo eso, es importante que quienes realizan cursos online cuenten con el apoyo de materiales específicos en papel, o incluso, en CD. De este modo, el estudiante tendrá la opción de compaginar el e-learning (que cada vez gana más adeptos, tanto entre los particulares como en el entorno laboral) con materiales didácticos fáciles de transportar y utilizar en cualquier lugar.
Así, a pesar de que la revolución digital es imparable, parece que al legado de Gutenberg le queda cuerda para rato.



