El 40% de los europeos se arrepiente de su comportamiento en la cena de Navidad de su empresa

20 Diciembre, 2011 - Algunos trabajadores creen que sus excesos han perjudicado su carrera profesional

Como el turrón, los regalos o el frío, el mes de diciembre trae consigo uno de los hábitos más arraigados —y arriesgados— en el terreno laboral: las cenas de empresa. Sin perder de vista las dificultades derivadas de la crisis, este acontecimiento se convierte en una auténtica válvula de escape para muchos profesionales, que ven en ella la oportunidad de relacionarse con sus compañeros de manera más informal y distendida, y de aparcar por un día las posibles diferencias con sus compañeros y sus superiores.

Ahora bien, aunque éste es el propósito de la velada, el resultado no siempre es satisfactorio: según una encuesta elaborada por el portal de empleo Monster a nivel mundial, el 37% de las personas entrevistadas reconoce haber tenido un comportamiento vergonzoso en alguna de estas cenas, como beber en exceso u ofender a un compañero o al jefe.

Si se analiza esta cifra de forma más detallada, el estudio concluye que el 5% de los encuestados ha llegado al extremo de ser despedidos por su actitud, mientras que otro 5% admite que su conducta durante esa noche ha dañando su carrera profesional y su reputación. Asimismo, el 13% de los entrevistados dice haber pasado vergüenza durante días tras la velada. Finalmente, un 14% manifiesta haber mantenido un comportamiento dudoso, pero sin repercusiones posteriores.

Por áreas geográficas, sólo uno de cada tres norteamericanos se atribuye una actitud errónea, cifra que se eleva hasta el 40% en el caso de los trabajadores europeos.

El 40 por ciento de los europeos se arrepiente de su comportamiento en la cena de Navidad de su empresa

Los factores que explican estos porcentajes nos resultan familiares: un entorno alejado del lugar de trabajo habitual, un ambiente mucho más relajado y un consumo de alcohol que puede llegar a ser desmedido. Si bien es fácil desinhibirse y dejarse llevar por las circunstancias, no hay que perder de vista que no nos encontramos entre amigos o familiares, sino entre compañeros de trabajo, y que todo lo que digamos o hagamos durante la cena puede llegar a comprometer nuestra situación laboral y nuestra relación con el resto de la empresa.

Verónica Milo, directora de Marketing de Monster España, recuerda que no debemos olvidar dónde nos encontramos: “Es una fiesta, sí, pero que está sucediendo en un ámbito profesional”, asegura. Asimismo, la responsable ofrece unas pautas para esa noche: "La recomendación para aquellos que acudan a la cena de empresa es que limiten el consumo de alcohol, uno de los grandes culpables de los comportamientos vergonzosos, y que vean el evento como una oportunidad para establecer contactos y socializar con los compañeros y superiores con los que habitualmente no tenemos mucho contacto".

Realmente, sería una pena que un desliz pudiera eclipsar nuestra formación, experiencia y trayectoria dentro la empresa. Vale la pena pasarlo bien y estrechar lazos con nuestros compañeros, pero no deberíamos permitir que una copa de más dé al traste con todos nuestros méritos.


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