Lo mejor y lo peor de mi jefe
13 Noviembre, 2008 - Es bueno que los que están al mando sepan también lo que se espera de ellos.
A la gente le gusta opinar sobre sus jefes. Lo hacemos en casa, con los amigos, o incluso en la oficina, con nuestros compañeros de trabajo, y siempre en voz baja para que no nos oigan terceras personas. Hablamos de lo que nos gusta de su personalidad, de los que nos molesta, de lo bien que hizo tal cosa, de lo mal que hizo tal otra... pero nunca se lo decimos a la cara. Como es lógico, entre éste y los empleados se levanta una barrera que marca la distancia.
Cuesta que haya una comunicación directa entre jefes y empleados. Pero, de la misma forma que nuestros superiores valoran y analizan nuestra forma d e trabajar y nuestra actitud, es necesario que de alguna manera puedan recoger y conocer las opiniones de sus trabajadores respecto al trabajo que ellos hacen.
Afortunadamente, para eso existen en muchas organizaciones los cuestionarios anónimos, o los buzones de sugerencias, recursos de comunicación interna en los que los trabajadores se expresan libremente y opinan sobre qué es lo que más les gusta de su jefe y qué es lo que menos.
¿Qué cualidades valoran más los trabajadores de sus jefes? ¿Cómo sería el jefe ideal? Por orden de mayor a menor importancia, los empleados quieren un responsable que:
- Potencie el trabajo en equipo
- Tenga una comunicación fluida con sus empleados
- Tenga buenos conocimientos
- Disponga de capacidad para delegar
- Tenga capacidad de liderazgo
- Cuente con un buen sentido del humor
- Tenga experiencia en su puesto
Casualmente, a la mayoría le importa más bien poco si su jefe tiene mucha experiencia o poca como director. Preferimos un jefe abierto y dialogante a uno que uno que tenga muchos años de experiencia, pero que sea autoritario y mandón. Así que lo que menos nos gusta de ellos es (también por orden de mayor a menor importancia):
- La falta de respeto
- El abuso de autoridad
- La prepotencia
- La falta de comunicación con los empleados
- Que no delegue o que no tenga en cuenta las opiniones de su equipo
Es inevitable que se construya esa barrera invisible en la comunicación entre empleados y sus responsables. Pero los departamentos de RRHH de las empresas tienen que trabajar para que tanto unos como otros expresen sus opiniones. Los trabajadores quieren que sus responsables sean capaces de transmitirles las acciones que lleva a cabo la empresa, y qué es lo que se espera de ellos. En el fondo, el trabajador debe ser valorado como un colaborador que busca su desarrollo profesional.


