Las peores profesiones en el 2010
26 Febrero, 2010 - Así es mejor no trabajar, entonces ¿Qué hacer?
Aunque siempre hay quien podría decir que es mejor no tener trabajo, ciertas profesiones te pueden imponer unas condiciones que te quiten las ganas de que suene el despertador en la mañana. Pero como no somos tan malos, te proponemos darles una vuelta de tuerca.
No nos engañemos: un trabajo tiene que ser motivador, tiene que ayudarnos a sentirnos útiles, dejarnos tiempo libre para estar con los nuestros y encima dejarnos un salario en condiciones para pasar el mes o hacer proyectos de futuro.
Un estudio llevado a cabo por el portal de empleo estadounidense Career Cast ha valorado los peores empleos, de los cuales te acercamos los diez primeros. Las razones que los convierten en más malos que un dúo de Karmele con Andrea Bocelli son:
- Los trabajos de tipo físico
- El ambiente profesional
- Los ingresos
- El estrés
- Trabajar en la intemperie
Aunque ya os presentamos los trabajos que tendrían mejor futuro en este año, ahora os presentamos cuáles son, según la opinión de los encuestados, los trabajos menos deseados:
1. Peón de plataforma petrolífera
Lo peor: Muchos días de soledad en medio del mar, el frío, el aire y otras inclemencias del tiempo. Respirar productos químicos y otros riesgos laborales.
Nuestro consejo: Si definitivamente este trabajo no te gusta, pero no te quieres alejar del petróleo, una buena idea es dedicarte a la mecánica del automóvil, eso sí, interésate por la electrónica. La tendencia hacia el motor eléctrico se fortalecerá en los próximos años.
2. Leñador
Lo peor: La peligrosidad del trabajo viene dada tanto por ser en un espacio abierto y alejado de los hospitales, como por el uso de herramientas de corte a gran altura.
Nuestro consejo: Cambiar la deforestación por la jardinería es un cambio muy grande y un punto positivo para la ecología. No obstante la explotación de viveros es una manera más interesante a nivel económico. Otra opción sería agente forestal.
3. Peón metalúrgico
Lo peor: La siderurgia es un sector que ha sabido retomar el camino de la exportación y se mantiene “relativamente” estable. A los trabajadores les preocupa que no se lleguen a acuerdos que acaben por mejorar las condiciones de salario y seguridad. Un entorno rodeado de metal incandescente y herramientas de corte se merece un buen sueldo y otras condiciones.
Nuestro consejo: Reconvertirse en este caso es bastante más complicado, pues tan siquiera la opción de soldador, que sería la versión reducida del problema, sería idónea (como veréis también aparece en el listado de las 10 peores). Una opción es estudiar algún curso técnico de instalaciones industriales o incluso domótica (casas inteligentes). Aunque ya existe una auténtica tendencia, que es el sector de las renovables. Los instaladores de placas solares, o los instaladores de climatización eficiente, por ejemplo.
4. Trabajador en granja lechera
Lo peor: Poco tiene que haber de negativo en estar ordeñando una “teta” todo el día, pero la realidad del trabajo es otra: alimentar al animal, recoger sus excrementos y supervisar junto a los técnicos veterinarios el estado de los animales.
Nuestro consejo: Estar ordeñando la teta de la vaca al estilo “Heidi” es algo del pasado, las nuevas técnicas mejoran la calidad mediante “ordeñadores automatizados”. Aún así continúa sin cumplir el objetivo de muchos buscadores de trabajo. Una tendencia del mercado de los productos lácteos se mueve hacia lo tradicional, con un curso de marketing y mucha creatividad se pueden desarrollar productos ecológicos para venderlos por Internet.
5. Soldador
Lo peor: Calor, chispas, peligrosidad laboral entre otras razones de tipo “riesgo laboral” suelen ser las razones que echan atrás a quienes se entrevistó.
Nuestro consejo: Si definitivamente este trabajo no te gusta, y quieres un trabajo más humano, “soldar” huesos es una opción con gancho. La rehabilitación de enfermos es una idea que no deberías desestimar. Un buen sueldo y una buena proyección convierten esta profesión en un buen conductor.
6. Basurero
Lo peor: Recoger los restos de las casas de todos los vecinos. Las molestias de los olores, la suciedad y el horario nocturno, además de tener que trabajar en noches frías de invierno, etc.
Nuestro consejo: En este caso sería conveniente encontrar una profesión orientada a la separación de residuos, reciclaje u otras profesiones “verdes” de las cuales poder aprovechar los conocimientos.
7. Taxista
Lo peor: La peligrosidad tanto por ser atracado como por el riesgo de accidentes de tránsito. Se une a ello la monotonía, la soledad y el número de horas que se pueden dedicar sin tener a penas ingresos.
Nuestro consejo: El transporte sanitario es una alternativa hábil para profesiones como ésta. El control del vehículo por espacios urbanos y la experiencia al volante “corren” a tu favor.
8. Albañil
Lo peor: El sector ha caído considerablemente debido a la burbuja inmobiliaria y la crisis mundial.
Nuestro consejo: Las administraciones han comenzado un proceso de recuperación del sector, no obstante se dirige hacia la rehabilitación y recuperación de antiguas viviendas. Lo mejor en este caso es cursar formación complementaria: fontanería, instalaciones eléctricas, instalación de energías renovables. En cualquier caso, quien empezó de manera autodidacta debería tener una titulación que certifique su experiencia. Hay que decir además en este caso que el pequeño empresario o autónomo corre mejor suerte que el trabajador de una gran empresa, además os recomendamos realizar cursos de gestión para autónomos, etc.
9. “Lector” de contadores
Lo peor: Muchas horas caminando por la calle, realizar una tarea rutinaria y de escaso intelecto puede llegar a “alienar” a algunas personas.
Nuestro consejo: En este caso realizar una oposición a funcionario es un interesante reto. La estabilidad y las condiciones económicas no son el único estímulo.
10. Cartero
Lo peor: jornadas enteras al aire libre, cargados de papeles y paquetes y entrando puerta a puerta por todos los edificios de un barrio cada día.
Nuestro consejo: Romper con la monotonía del trabajo. Si el existencialismo se encuentra en horas bajas lo mejor es dar rienda a la vena creativa, si es en formato electrónico mejor aún. Los trabajos en diseño gráfico y similares son una fuente de ingresos alternativos a la rutina.
No todos tenemos por qué pensar que las profesiones mencionadas sean realmente las peores. Cada uno puede tener una visión personal de la suya propia. Además, los valores con los que medimos son totalmente subjetivos. Nos hemos basado en lo que dice el portal que los encuestados han criticado de cada trabajo, y por aptitudes es posible que sean esos trabajos los que te hagan feliz. De cualquier manera, es importante que la felicidad se base en más cosas que en lo que trabajamos, pero no nos engañemos: un buen trabajo ayuda mucho.



