Las casas del futuro
20 Noviembre, 2009 - Casas inteligentes para una vida más cómoda y ecológica
Te despiertas para ir al trabajo y las persianas se suben solas con el despertador. Sales de tu habitación y tu cafetera está preparando el café; el calefactor del baño está encendido. Una alarma te avisa de que te quedan 10 minutos para salir de casa y coger el último transporte que te lleve puntualmente al trabajo. No es la casa de Flubber con Robin Williams, ni tampoco un futuro. Es el presente, el hoy de la domótica.
Os vamos a hablar de tres conceptos que os llamarán la atención: domótica, inmótica y urbótica. Tres conceptos que os pasarán desapercibidos por sus nombres, pero no por sus ventajas ni por su implantación progresiva en nuestra vida diaria. Y que dan trabajo a una serie de profesionales con futuros laborales más que garantizados.
Disponer de una voz agradable por las mañanas en lugar de tener los gritos de nuestras preocupadas madres es posible. La domótica es capaz de organizar todo el funcionamiento electrónico de tu casa para que sea controlado desde una unidad central. Lo que es lo mismo, que tu casa podrá ser controlada desde un ordenador.
¿Qué se persigue con esto? El objetivo principal es proporcionar a los habitantes de ‘la casa inteligente’ de un entorno seguro, confortable, que facilite la telecomunicación y, muy importante, que propicie el ahorro energético.
Con la inmótica trasladamos el concepto de casa inteligente a todo un edificio de oficinas, un hospital o un colegio. Un inmueble (de ahí su nombre) que responde a las necesidades de quienes trabajan en él. Imagínate que se regule la temperatura automáticamente, que las ventanas y las luces artificiales vayan sincronizadas para que haya siempre la misma luminosidad, o que el suelo del patio del colegio pueda alimentar con energía eléctrica el gimnasio.
Si hablamos de urbótica, nos referiremos a las aplicaciones que pueda tener en las ciudades. Los semáforos detectan el número de transeúntes, o de coches, y son capaces de dar prioridad para evitar colas. Cámaras de video-vigilancia que nos puedan indicar, a través del teléfono móvil, en qué punto de la calle se encuentra nuestro amigo esperándonos, o para alertar a la ambulancia que viene en camino dónde se encuentra el paciente.
Sonará todo esto a un progreso lejano, innecesario o incluso caro. La realidad es que no se trata de eso, sino de soluciones tecnológicas que ya existen desde hace años y que se comercializan dando trabajo a expertos en domótica, electricistas, programadores informáticos, instaladores de placas solares, etc. Todos estos expertos vienen preparándose desde hace años para esta necesidad del mercado. La titulación para esta profesión cuenta con reconocimiento y aprobación de gobiernos e instituciones.
La informatización de nuestro entorno nos ayuda a ahorrar energía, es un hecho. Con la adaptación a través de estos sistemas es posible ahorrar hasta un 20% de la energía calórica, reaprovechar el agua para regar un jardín, o “tubos de luz solar” hechos a partir de fibra óptica y capaces de transportar luz natural a sitios sin ventanas. El argumento de comodidad vende. El del ahorro que supone para quienes apuestan por la domótica convence.
¿Verdad que no nos parece raro que un anciano lleve un colgante que le permite pedir auxilio? ¿O que un recluso pueda salir a la calle mientras la policía sabe dónde está en cada momento? De una forma casi imperceptible, como os decíamos antes, se ha implantado en nuestras vidas, y en especial en la de aquellos que más ayuda necesitan. Los discapacitados o los ancianos encuentran en la domótica una ayuda que a veces es complicado facilitarles.
El buen profesional sabe que hay que reciclarse, que hay que anticiparse a las necesidades y que hay que ofrecer al ‘cliente’ lo que necesita. Los expertos lo tienen claro y desde la Unión Europea se promueven fondos de ayudas. Desde el año 2007 la UE ha puesto en marcha un plan de mejora que implique un desarrollo de la domótica, de la aeronáutica, la informática... La sociedad es consciente y demanda este apoyo, los gobiernos asienten y este es nuestro camino. ¿Te vienes con nosotros?

