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02 Mayo 2008

La excelencia en la calidad

La búsqueda de una mejora constante es esencial en el próspero desarrollo de una empresa.

La excelencia en materia de calidad es uno de los objetivos principales a los que debe aspirar una empresa en sus procesos, servicios y productos. De no ser así, ésta puede llegar a perder un promedio del 25% o 35% del total facturado. Así lo afirman estudios efectuados por diversos investigadores y gurús de la materia.

La falta de calidad en sí misma, no provoca unas pérdidas tan elevadas, aunque si se convierte en el detonante de otros muchos gastos que resultan de la necesidad de cubrir los distintos fallos y errores. La empresa está obligada a centrarse en la búsqueda de la excelencia en materia de calidad si quiere mejorar sus beneficios y su rentabilidad como ente comercial. El potencial de mejora es enorme para sus balances.

Un aumento de la calidad implica un crecimiento en los niveles de productividad y consecuentemente, una reducción de los costes de producción, pero también de los costes generales de la empresa. Esto se traduce en un aumento de la competitividad, tanto por la mayor calidad como por los menores costes. La empresa tiene así la posibilidad de ofrecer a todos sus clientes productos de mayor calidad a menores precios.

Esta diferencia cualitativa no solo afecta a los procesos de producción, sino que también debe repercutir en otros aspectos como la atención a los clientes, el ambiente de trabajo, el medio ambiente, la seguridad de los trabajadores, los usuarios y la comunidad en conjunto. Es importante tanto en procesos como en áreas y sectores, e implica un compromiso ético con el concepto de excelencia.

Las empresas de hoy ya saben que apostar por la calidad tanto fuera como dentro de su propio entorno es esencial para garantizar un futuro próspero para su proyecto. Eso ha desembocado en un aumento de la demanda de profesionales especializados en esta materia.






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