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25 Enero 2008

La Antártida se deshiela cada vez más rápidamente

Científicos de todo el mundo están preocupados por el aumento del ritmo de la pérdida de hielo en el continente antártico.

Un estudio realizado por científicos universitarios y de la NASA, ha revelado datos preocupantes sobre el ritmo del deshielo de la Antártida. Hasta un 75% se ha incrementado en estos últimos diez años, lo que pone a toda la comunidad científica en estado de alarma.

Investigadores del laboratorio JPL y de la Universidad de California han detectado durante este periodo un incremento de la pérdida de la superficie helada. La magnitud de ésta, ha sido suficiente para elevar el nivel de los océanos unos 0,2 milímetros, que ha pasado de los 0,3 milímetros en 1996, hasta los 0,5 en 2006. El deshielo ha estado focalizado en su mayor parte en la región occidental de Pine Island Bay y en el extremo septentrional de la península Antártica, y se ha producido en gran medida por una aceleración en el flujo de los glaciares antárticos hacia el mar.

El avance más rápido de estas masas de hielo se producido a causa de un aumento de las temperaturas del mar. Los científicos han estudiado la situación y han visto que la pérdida neta de hielo antártico ha pasado de las 112 giga toneladas (mil millones de toneladas métricas) que se perdían al año en 1996, a unas 196 al año en 2006.

Por este motivo, todos han convenido en que lo mejor, por ahora, es seguir estudiando y observando la superficie antártica de manera más estrecha, para poder determinar de alguna forma, como continuará esta tendencia.

Aún es mucho lo que se desconoce de la contribución de la Antártida al aumento de los niveles marinos. Lo visto hasta ahora demuestra que las plataformas de hielo están respondiendo más rápido al calentamiento climático que lo que se había anticipado.

Todas las conclusiones han sido extraídas de datos proporcionados durante 15 años por los satélites de la NASA, europeos, de Canadá y de Japón.

Además de JPL y la Universidad de California, en el estudio también participaron el Centro de Estudios Científicos de Valdivia (Chile), la Universidad de Bristol (Reino Unido), el Instituto de Investigación Marina y Atmosférica de la Universidad de Utrecht y el Instituto Meteorológico Real (Países Bajos) y la Universidad de Missouri (Estados Unidos).






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