La importancia de formar a los trabajadores más veteranos
17 Abril, 2012 - Bruselas insta a España a potenciar la formación de los profesionales de más edad
Con la transformación integral del mercado de trabajo como telón de fondo, la Comisión Europea acaba de publicar el Libro Blanco de las Pensiones, un texto en el que se aconseja a nuestro país mejorar la formación de los trabajores de mayor edad y a contratar planes de pensiones. Ahora bien, ¿qué efectos tendrían estas medidas?
Según Bruselas, la impartición de cursos entre los trabajadores más mayores tendrá un efecto positivo en la reducción de las cifras del paro, que sitúan a España como el país con la tasa de desempleo más alta de Europa. Asimismo, la adopción de planes de pensiones ayudaría a garantizar la sostenibilidad del sistema de jubilaciones. En este sentido, el documento hace hincapié en el incremento de la esperanza de vida y, en el caso concreto de España, en el hecho de que sea uno de los países de Europa con una población más longeva.
Este anuncio coincide con la presentación de un informe elaborado por Aviva en colaboración con Deloitte, en el que se alerta de un déficit de ahorro de las pensiones en España de 170.000 millones de euros anuales, lo que equivale a un 18% del PIB.
Del mismo modo, el Libro Blanco de las Pensiones subraya la conveniencia de que estos planes sean más seguros y compatibles con la movilidad geográfica. Mediante este propósito, lo que se pretende es garantizar los derechos de los ciudadanos a la pensión mediante el marco legal el impulso de servicios de rastreo de pensiones en toda la Unión Europea.
En el primer caso, no obstante, no hay que perder de vista la importancia de la formación en el caso de los profesionales de más de 50 años. Si bien este aspecto resulta imprescindible para cualquier trabajador, la urgencia se incrementa conforme aumenta la edad del empleado. ¿El motivo? La necesidad de adaptarse al entorno cambiante de las nuevas tecnologías (TIC), cada vez más integrado en el ámbito laboral. Si bien los profesionales más jóvenes están mucho más familiarizados con cuestiones como las redes sociales o la ofimática al ser nativos digitales (esto es, han estado en contacto con las TIC desde niños), los de más edad pueden necesitar una formación adicional en este terreno, ya que para muchos de ellos este espacio de conocimiento puede ser algo relativamente nuevo.
A su vez, también merecen una especial atención a las lenguas: mientras que los trabajadores de menor edad han tenido contacto con el inglés desde sus primeros años de escolarización, lo más probable es que los profesionales más veteranos no hayan tenido esta facilidad. De ahí la importancia de optar por cursos de idiomas capaces de paliar esta posible carencia y de mejorar la empleabilidad de los más mayores.
Finalmente, la Comisión Europea también opina que los trabajadores europeos deberían trabajar más años y que se tendría que poner coto a las prejubilaciones. Para ello, Bruselas llama a ligar la edad de jubilación a la esperanza de vida de cada país.


