De preescolar al instituto, hay sólo un paso
1 Julio, 2009 - Existe un relación directa entre el déficit de atención de los preescolares y el posterior fracaso en el instituto.
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Cuando uno es una persona inquieta, lo es toda la vida. La gente cambia, se hace mayor y se relaja, pero siempre mantiene esos mismo comportamientos. De la misma manera, si un niño de preescolar es incapaz de centrar su atención en ninguna tarea o actividad, lo más probable es que acabe fracasando una vez llegue al instituto.
Un estudio elaborado durante 20 largos años y en el que han participado casi 700 niños, ha desvelado que existe una relación directa entre el déficit de atención de los más pequeños y el posterior fracaso educativo cuando son mayores, independientemente de cuál sea su coeficiente intelectual. Esto nos lleva a pensar que podemos hacer algo a tiempo si detectamos los casos en su momento.
Según la Universidad de California-Davis, la encargada de la elaboración del estudio, los profesores y los padres tienen un papel fundamental en todo el proceso y en el futuro de los niños. Ellos son las piezas clave para detectar y tratar los casos en los que existe un evidente déficit de atención, de manera que se evite que los más pequeños puedan entrar en una espiral de fracasos que les acompañe hasta la edad adulta y condicione su futuro. Los padres tienen que estar atentos a sus hijos, y los profesores, bien formados y preparados para actuar.
Los científicos a cargo del proyecto centraron su investigación en tres categorías del comportamiento: los comportamientos interiorizados (como la ansiedad o la depresión), los de exteriorización (como jugar algún rol concreto o romper las normas) y los problemas de atención, que incluían el nerviosismo y la incapacidad para centrarse en una actividad concreta. La recopilación y el análisis de todos los datos ha llevado a los investigadores a llegar a la conclusión de que existe tal relación entre la atención y el fracaso escolar, pese a haber una diferencia de unos quince años entre ambas etapas.
¿Qué se puede hacer al respecto? Lo más sensato es buscar una solución y acudir a los expertos en educación infantil y los psicólogos que estudian el comportamiento de los más pequeños. Ellos son los que están más preparados para afrontar situaciones de este tipo e intentar encontrar una solución, de manera que el futuro académico de los pequeños no quede marcado en esas edades tan tempranas.



