Cuida tu imagen personal en el trabajo
6 Agosto, 2012 - Ésta va mucho más allá de tu aspecto físico
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En pleno apogeo de la cultura del culto al cuerpo y la apariencia física, conseguir una buena presencia ha dejado de ser una opción para convertirse en un aspecto irrenunciable. El mundo laboral no es una excepción.
Hasta hace poco, la importancia de tener en una imagen impecable no tenía mayor trascendencia fuera de los anuncios de empleo. Sin embargo, la obsesión creciente por potenciar este aspecto lo ha convertido en un requisito obligado a la hora de trabajar. En cualquier caso, no hay que perder de vista que este concepto no sólo afecta a nuestro aspecto físico —más o menos agraciado en función de una combinación de factores como la genética, el estilismo, la cosmética o la cirugía—, sino que también involucra otros detalles que no hay que perder de vida.
Para que no te cojan desprevenido/a, te los resumimos a continuación.
- No pierdas de vista la puntualidad. Aunque esta virtud no es precisamente un dogma en nuestro país, haz lo posible por respetar los horarios de tu jornada de trabajo. Este hábito no sólo te evitará retrasos en tus tareas, sino que te ayudará a transmitir una imagen de seriedad y compromiso ante tus jefes. Además, recuerda que ser puntual implica también valorar y tener en consideración el tiempo de los demás. Y si eres de los afortunados que disfruta de una jornada laboral flexible, respeta siempre las horas de trabajo estipuladas.
- Viste adecuadamente. Aunque cada tipo de trabajo exige un tipo de indumentaria concreto, jamás debes ir descuidado/a, con la ropa rota, desgastada o arrugada. Viste siempre con corrección, evitando utilizar prendas extremadas o de colores estridentes. No olvides que este aspecto, aparentemente anecdótico, es también un reflejo de tu compromiso con la empresa y el resto de tus compañeros.
- No descuides tu higiene personal. Esto afecta al cuerpo, el cabello y la higiene dental. Pasar por alto este factor puede provocar que la gente te evite y, por tanto, tirar por la borda oportunidades de mejora profesional.
- Utiliza un vocabulario adecuado. La oficina no es el mejor lugar para emplear palabras malsonantes o un argot demasiado coloquial. Piensa que puede haber personas que podrían sentirse molestas con estos comentarios, y que el uso de un vocabulario profesional puede ayudar a reforzar nuestra imagen.
- Mantén la compostura fuera de la empresa. En aquellas actividades conjuntas que realices con tus compañeros de trabajo lejos de la oficina, no pierdas nunca las formas. Una borrachera tras una cena o una salida a la discoteca pueden arruinar tu reputación, conseguida tras años de esfuerzo. Por lo tanto, antes de excederte con el alcohol, piénsatelo dos veces.
Por otro lado, la importancia creciente de la apariencia física también ha multiplicado el número de profesionales que no sólo cuidan al detalle este aspecto, sino que lo han convertido en su profesión. Para ello, se necesita una formación que puede obtenerse a través de cursos que, además, te preparan para la obtención del título oficial de FP.


