Competencias básicas para los profesionales del siglo XXI
8 Agosto, 2012 - La capacidad de gestión y el dominio de las redes sociales son algunos de los aspectos en alza
La actual crisis económica no sólo ha hecho crecer el número de desempleados de forma alarmante, sino que también ha imprimido un giro de 180º al ámbito de las relaciones laborales. ¿Sabes en qué ha cambiado?
Sin duda, uno de los principales fenómenos que ha traído consigo el estallido de la burbuja financiera —y sus consiguientes efectos— ha sido la transformación de los vínculos entre las empresas y sus colaboradores. De hecho, éstos han pasado de ser de carácter permanente y estable a basarse en proyectos concretos de duración variable, pero con fecha de caducidad. Con este telón de fondo, ahora más que nunca, es necesario que los profesionales estén preparados para afrontar el enésimo desafío que les plantea el mercado de trabajo.
Para dar respuesta a este requerimiento, la revista Harvard Business Review ha publicado tres artículos cortos —firmados por Andrew Molinsky, Thomas H. Davenport, Bala Iyer y Cathy Davidson— que sintetizan algunas de estas competencias indispensables.
- Cambiar de código entre culturas. El profesional, al verse abocado a proyectos específicos y volátiles, debe multiplicar su capacidad de tratar con firmas, equipos y personas muy dispares. Por lo tanto, la flexibilidad y la habilidad a la hora de adaptarnos a las necesidades de cada acción concreta —y a múltiples valores empresariales— se convierten en factores que otorgan una gran ventaja competitiva respecto a otros candidatos que aspiran a un mismo puesto de trabajo.
- Ejercer influencia en el entorno digital. Con la generalización en el uso de las TIC y las herramientas de la web 2.0, la necesidad de establecer, mantener y ampliar la red de contactos profesionales deja de tener como único escenario las cuatro paredes de la oficina. De ahí la importancia de que las empresas no sólo toleren sino que estimulen que sus trabajadores accedan a las redes sociales en horario laboral y trabajen su posicionamiento personal y, por extensión, el de la compañía. Por este mismo motivo, perfiles como el de community manager —especializado en la gestión de redes sociales— son cada vez más demandados.
- Trabajar con varios focos de atención. Hasta hace relativamente poco, estar centrado en más de una tarea era contemplado como síntoma de dispersión. Sin embargo, cada vez se valoran a los denominados profesionales multitarea, versátiles y capaces de gestionar varios frentes abiertos de manera simultánea. Para eso, se requiere un dinamismo hasta ahora inédito, que puede adquirirse de la mano de una formación basada en programas de posgrado y másters especializados en management.


