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25 Abril 2008

Cómo rentabilizar la inversión en marketing

Aspectos como la precisión, la fidelización o las evaluaciones continuas son clave en el desarrollo de nuestra estrategia de marketing.

El marketing es un especialidad compleja dentro de la empresa. No hay normas universales ni fórmulas milagrosos que aseguren el éxito económico de una empresa. Aún así, sí existen algunos consejos que pueden ayudar a llevar a la compañía hacia lo más alto.

Por ejemplo, una empresa debe dirigir sus acciones a un público muy preciso. Cuanto más amplio es el público, más fácil es que se terminen desperdiciando impactos. Se acabó lo de “cuantos más, mejor”. Hay que estar seguro que los disparos serán certeros y que quienes lo reciban acabarán comprando lo que les ofrecemos.

Los mensajes tienen que ser breves, claros y directos. Vivimos en un mercado saturado por una enorme cantidad de reclamos publicitarios, y los consumidores ya no nos prestan atención. Por eso no podemos desaprovechar las pocas oportunidades que tenemos de hacernos visibles para el cliente. Si las ideas son breves y precisas, conseguiremos que capte lo esencial.

Aunque estemos rodeados de números y de cifras que nos indican el camino a seguir, no debemos renunciar a la innovación. Esos números solo son una guía. Las mejores campañas deben saber compaginar los dos campos.

Hay que optimizar la elección de medios para nuestras campañas. En base a lo que le estamos ofreciendo, tenemos que averiguar por qué vía podemos acceder mejor a sus sentidos, y cuál será el momento adecuado para hacerlo.

Además, realizar evaluaciones constantes es la mejor manera de comprobar la efectividad de nuestras acciones.

En ocasiones pensamos que con una buena campaña de marketing todo es posible. Sin embargo, cuando el sentido común nos indica lo contrario es a él a quién debemos escuchar.

Crear una imagen para tu empresa es casi tan o más importante que crear una imagen para tu producto. Sólo las compañías más grandes pueden permitirse el lujo de no incidir en su imagen de marca, pues probablemente ésta ya es muy fuerte.

Los análisis externos pueden ayudarnos a tener más perspectiva de nuestros problemas. Lo más habitual es caer en la subjetividad, lo que quizá nos estará ofreciendo una realidad distorsionada.

Primero hay que pensar en captar, y luego en fidelizar. Esto hace que quienes ya confiaron en la marca vean respaldada su decisión y no duden en volver a contar con ella.

Por último, hay que mantener la coherencia entre acciones y entre campañas. Mantener la esencia de cada una de nuestros movimientos en el siguiente paso que demos.






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