Alucinamos con el café
19 Enero, 2009 - Una universidad norteamericana asegura que el exceso de cafeína puede hacernos ver cosas que no existen.
Cursos relacionados
El abuso de cualquier sustancia suele comportar efectos negativos para nuestro cuerpo. Pasa con el alcohol y pasa también con la cafeína. Por eso, debemos tomar café con moderación, sin exceder los límites de lo que es saludable. Porque no sólo puede acarrearnos problemas de hipertensión y subirnos el colesterol por las nubes, sino que puede incluso provocarnos alucinaciones.
Así lo afirma un estudio realizado por la Durham University, en los Estados Unidos. Al parecer los consumidores abusivos de la cafeína (café, té o bebidas energéticas que la contengan) son hasta tres veces más propensos a padecer alucinaciones: desde oír voces a ver cosas que en realidad no existen. Hay que dejar claro que, para llegar a padecer estos síntomas, debemos consumir unas siete tazas de café instantáneo al día o más, una cantidad muy grande.
Según los científicos, la cafeína provoca que el organismo genere unos volúmenes mucho más elevados de cortisona, la hormona del estrés. Este exceso de cortisona en el cuerpo se traduce en un aumento de las probabilidades de sufrir alucinaciones.
Pero como ya hemos dicho, estos efectos nacen del abuso de una sustancia. En muchas ocasiones se ha demostrado que el consumo moderado de cafeína puede ayudar al cuerpo humano a combatir enfermedades nerviosas, del cerebro, del corazón, etc.
El Instituto de Salud Pública de Helsinki, en Finlandia, demostró que el café reduce la incidencia de las cardiopatías, aunque se desconoce si esto es así sencillamente porque libra a la sangre del exceso de grasa o si es debido a su efecto estimulante.
Otro estudio, aseguraba que el consumo aproximado de tres tazas de café al día ayuda a reducir el riesgo de padecer Parkinson.
Por su parte, científicos finlandeses y suecos han descubierto recientemente que el consumo regular de café en la edad madura puede ser un baluarte eficaz para combatir el peligro de la demencia y el mal del Alzheimer en la vejez.
El café ocupa un lugar muy destacado en el día a día de la mayoría de las personas. Lo tomamos en casa, lo tomamos en la oficina, en los bares y cafeterías; y lo tomamos mucho. Mejor saber cómo tomarlo, cuánto tomar y por qué puede ser beneficioso.



